martes, 22 de febrero de 2011

HIJOS SIN LIMITES


Una mujer de 55 años visitaba a su hijo de 23 en la cárcel. el estaba ahí
por homicidio culposo ya que había atropellado a un niño al entrar a alta
velocidad en una calle en sentido contrario tratando de escapar de una
patrulla que lo perseguía por haberse pasado un alto.
Entro al penal completamente destrozado de los huesos y en silla de ruedas
ya que,  el padre de la criatura muerta se le fue a golpes,  y el policía -
que ya estaba justo detrás - se hizo de la vista gorda y no lo detuvo hasta
que casi lo mata...


el hijo le decía a la madre:
 
- sabes mamá, yo no soy un asesino premeditado ni un maldito desalmado, solo
que ya concluí que estoy aquí porque aprendí y me acostumbré a romper reglas y a no cumplirlas jamás sin ningún límite.
 
- ay hijo!!!, es que de chiquito te ponías taaaan difícil, cada vez que yo
te daba una orden o una instrucción, me desafiabas y  hacías unos berrinches
tales que yo no lo soportaba y te dejaba hacer y deshacer con tal de
evitarme conflictos y de que estuvieras calladito y complacido para que tu
papa no me dijera: calla a ese niño !!!. 


desde que tenías 3 o 4 años, cuando yo te decía:

1) cómete tus verduras para que crezcas sano y fuerte, me decías:  yo no
quiero ser sano ni fuerte, no me importa, ¡déjame en paz!

2) recoge tu cuarto:  no voy a recoger nada, así estoy contento, ¡si quieres
recógelo tú!

3) no destruyas las cosas, cuídalas:  no me importa yo quiero jugar así, y
si no me compras cosas nuevas gritaré y lloraré hasta que me las compres.

4) en esta casa se hace lo que yo digo: no mamá, no lo haré ¡ya no te quiero
y si me hablas así, me voy a ir a otra casa!

y así siguió la lista interminable de instrucciones y respuestas a lo largo
de la vida de este hijo rebelde y padres pasivos. flojos y blandengues...
 
hasta que el hijo interrumpió a la madre gritándole...

¡¡basta ya mama!! : solo dime ¿cómo fue que siendo un adulto le creíste y
obedeciste  a un niño taaaan chiquito...??


 
hoy a mis 23 años estoy destrozado, infeliz y sin futuro, de nada sirvió que
estudiara o que no hayamos sido pobres, le quité la vida a una criatura y de
paso les arruiné el resto de la vida a ti y a mi padre!!! la vida en la
cárcel es una miseria...

 
Pregunta:
 
Si tu hijo  estuviera a punto de caer en un precipicio y tu lo estuvieras
sosteniendo de la mano:  ¿¿¿lo apretarías con todas tus fuerzas o le
detendrías la mano suavecito para que no le duela???


 
Lo mismo pasa con los valores, la disciplina y las reglas,  sé responsable y
apriétalo fuerte y lo salvaras del precipicio de la vida en sociedad, porque
nadie a quien él dañe con su indisciplina va a tener compasión de el.  si
tú, que le diste la vida y lo amas,  no soportas sus berrinches,  ¿¿¿qué te
hace pensar que los demás lo harán...???
 
Un grito a tiempo, unas nalgadas, un castigo bien impuesto, sin afán de
maltratarlos o herirlos sino por "su bien",  tal vez deje una pequeña huella
pero los hará sentir seguros y bien claros sobre la diferencia entre el bien
y el mal. y a la larga,  sabrán que si los cuidas y los educas bien es
porque los amas y no porque te importa más tu comodidad y tu tiempo libre.

 
evítales la infelicidad de la disciplina impuesta por la sociedad y/o  la
ley o hasta la muerte a manos de otros o el suicidio por la culpa de sus
propias faltas....


...y pásalo a todos los padres y madres que conozcas...  y también para los
tíos, sobrinos, conocidos.... a todos nos hará bien... muy bien...